miércoles, 23 de marzo de 2011

Razones por las cuales no se debe tener Fauna Silvestre como mascota

  • Es un delito tipificado en la normatividad ambiental colombiana (decreto 1608 de 1978) y penal (ley 599 de 2000).
  • Requieren de alimento especializado y variado que sólo consiguen en la naturaleza.
  • Necesitan de espacio y ambientes naturales para poderse reproducir y evitar su extinción.
  • Les es indispensable la compañía y enseñanzas de individuos de su misma especie para estimular su supervivencia.
  • Inevitablemente el animal en cautiverio termina por demostrar un comportamiento agresivo y temperamental, en muchos casos sin provocación alguna, llegando a convertirse en amenaza para el ser humano.
  • Fuera de su hábitat no pueden realizar funciones ecológicas importantísimas como por ejemplo: dispersar semillas y controlar plagas para mantener el equilibrio en los ecosistemas.
  •  Se enferman, se deprimen y debilitan, muchas veces sin importar lo bien que los queremos tratar, condición que los lleva a la muerte en poco tiempo.
  • Cuando compras una mascota de Fauna Silvestre, estas fomentando el tráfico ilegal, estas pagando por la destrucción de su hábitat, del planeta y estas contribuyendo con la extinción de las especies.
  • Por cada ejemplar enjaulado y/o secuestrado, 10 individuos han muerto en el proceso de apresamiento, transporte y comercialización; inclusive la madre del animal que compras.
  • Son portadores de muchas enfermedades que pueden transmitir a los humanos o a los animales domésticos (enfermedades zoo-noticas) ocasionándole grandes dolencias y hasta la muerte.
Tomado de: Guía para el control al tráfico ilegal de fauna silvestre Colombiana. 2007
Lunes 21 de Marzo

Noticias Monas desde la selva por Angélica Martínez
De regreso a La Casa de los Animales
fotos por: Angélica Martínez Alfonso

 
Hace 8 meses que no regresaba a la selva y el recuentro con la manada era importante para mí. Llegue en temporada de invierno, pero apenas el río está subiendo poco a poco, lluvia tras lluvia. Estoy feliz de regresar, ver caras conocidas y otras por conocer, la manada ha crecido y todo está muy diferente a como lo había dejado tiempo atrás. 
Al llegar a casa de los micos (nueva Base 1), me doy cuenta que esta convertida en la casa de los pequeños, de los nuevos, de los recién llegados y los que apenas comienzan el cambio en su rehabilitación. Aún así, cuando muchos micos se han ido, unos por voluntad propia y otros por voluntad del destino, el ambiente sigue siendo el mismo, el de una manada que se cuidan unos a otros para sobrevivir.


Este es Juancho, el payaso uno de los nuevos, un cotudito (Alouatta seniculus) de aprox. 1 año, consentido y juguetón quien aprende los desafíos de volver a la selva.

Aquí vemos a Martín nuestro Triple peluche, le encanta salir y disfrutar de su cola prensil.

Como última noticia, la bella Ceci quien se encontraba en base 2 disfrutando de la buena libertad, ha estado con un cuadro de desnutrición y quizás no ha encontrado suficiente alimento, sumado a que nos hemos dado cuenta que desde que llego hace más de un año, no ha crecido, y se ha aislado tanto que estaba muy decaída; así que fue mejor bajarla a Base 1, a donde los pequeños, allí ha estado en cuarentena por 4 días desde mi estadía en la casa, y se le ha tenido en cuidados intensivos, con medicamentos y muy buena dieta para que aumente de peso y contextura muscular, igualmente de cuidados y cariños necesarios para que su estado anímico mejore, ya que se le ha visto bastante decaída y triste. Esperamos que con muchos cuidados y atención poderle sacar una buena sonrisa.

Esta historia es el mejor ejemplo de cómo puede afectar emocionalmente y físicamente a un primate, los traumas pasados del maltrato que sufrió desde  su apresamiento. 

Hace poco conocí base 2, y no hay duda de que es un gran paso frente a la liberación de micos en el monte y sin duda son los “frutos” intangibles que se han recogido después de tantos años de trabajo, esfuerzo y dedicación de la fundación, de la manada, y por supuesto de Sarita; los churucos están muy independientes y se valen por si mismos para sobrevivir en la selva de verdad, buscan su alimento, dispersan semillas y conocen nuevos caminos, rutas y siguen su instinto como debe ser.



Hay mucho trabajo por hacer, nuevos proyectos por realizar, esperemos cómo evoluciona todo y les contaré por medio de imágenes más noticias monas.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Actividades 2da semana marzo 2011


Muūchiga - Maikuchiga
(Cuento de biodiversidad – Cuento de Micos)
 
2ª semana de marzo: el quinto grado del colegio de San Martín nos visitó el viernes a miquear… con los propósitos de entender el concepto de biodiversidad y conocer a primera mano las especies de micos de este bosque.








Alberto parente

Alberto Parente, funcionario del Parque Amacayacu, empezó con la historia del churuco que invitó a todos los animales del bosque (muūchí – o sea, muchos!) a tomar masato... 



Gloria Vallejo
Después la mitad de los niños fue a recorrer el Sendero Miqueando mientras Gloria Vallejo, guardaparque voluntaria estrellar,  (música)  puso a la otra mitad a nombrar todos los animales que podríamos.  Los peces, las aves, las tortugas, los mamíferos, los insectos (todo el mundo aquí dice “inseptos”)  y comparamos las listas y comparamos a la diversidad de animales en Leticia.  Y bailamos.  Y cantamos.  Y dibujamos.  Y después esta mitad fue a conocer micos y los que conocieron los micos vinieron a nombrar y bailar y dibujar y contar animales.  La pasamos muy rico.



Marío dando la mano
Las noticias tristes: se ha desaparecido el churuqito Mario, el consentido de todos los churucos en Base 2, el “bacán”.  Es probable que un ave rapaz lo cogiera.  La intención de este experimento de reintroducción de churucos es restaurar no sólo la población de una especie de primate amenazada sino sus funciones ecológicas también.  Habíamos pensado especialmente en la dispersión de las semillas de muchas especies de plantas.  Este caso nos recuerda que otra función ecológica de los churucos es ser presa para sus depredadores naturales.  Aceptamos,… pero qué tristeza.   Lo queríamos y queríamos verlo grande en 5 años.  Lo bueno es que nadie sospecha una intervención humana.  Ahora son siete.  Con Martín, ocho.


(mi última foto de Mario, Sara Bennett)

Me duele el corazón que lo podimos proteger.  Sé que fue algo natural… pero me quedo pensando si hubiera estado con su mamá al lado, de pronto…


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